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Reloj masónico CALAVERA Y HUESOS (mod. SAZE)

Madera de ébano y zebrano

   

Reloj fabricado con maderas nobles de ébano y zebrano, maquinaria de movimiento Miyota y esfera negra con manillas grises. Un modelo muy ligero al tiempo que robusto que funciona con pilas. 

La madera muy veteada del zebrano en contraste con la madera oscura del ébano le da un aspecto único. En el primer eslabón de madera se muestra el muy conocido símbolo de la calavera y los huesos, de gran tradición en las sociedades iniciáticas, discretamente grabado a láser. 

La tapa interior contiene un círculo formado con las iniciales masónicas A L.·. G.·. D.·. G.·. A.·. D.·. U.·. por la parte superior y L.·. I.·. F.·. | S.·. F.·. U.·. por la parte inferior, grabadas a láser, encerrando la calavera y los huesos. 

(Diámetro de la caja 44,5 mm, grosor 11 mm; correa ajustable de 205 mm de largo y 23 mm de ancho, con cierre desplegable Silver, incluyendo herramienta para ajuste de la misma; es resistente a salpicaduras, pero no sumergible y pesa tan solo 54 g)

Colección
ARTÍCULOS MASÓNICOS
Materia
Relojes masónicos
Idioma
  • Castellano
Referencia
9789200014680
Edición
1
Fecha publicación
13-11-2019
Artículo
135,00 €
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Contenidos

  

QUÉ SIMBOLIZA EN MASONERÍA LA CALAVERA CON LOS HUESOS CRUZADOS

El gran secreto desconocido detrás del cráneo y de los huesos cruzados es que no es un símbolo de muerte, sino de vida. En masonería estas imágenes son un recordatorio de que poseemos un gran poder. Los huesos del cráneo y de la cruz fueron utilizados en cementerios, catacumbas y criptas para recordarnos no solo nuestra mortalidad? sino nuestra inmortalidad también. Las culturas europeas usaban calaveras y huesos reales para marcar las entradas a estas zonas, y con el tiempo la imagen fue asociada con la muerte. Parte del motivo para su uso era repeler a los ladrones de tumbas. También era una advertencia para los intrusos durante la peste negra, para no entrar por miedo a contagiarse con la plaga. La práctica continuó durante siglos y se llevó al Nuevo Mundo por los misioneros españoles, que ponían tallas de calaveras y huesos cruzados cerca de los cementerios y en las iglesias. El uso que se da en la actualidad a este símbolo dista mucho del significado mágico y profundo que en la antigüedad poseía: un simple recordatorio del miedo constante que poseemos ante la posibilidad de morir.

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