Albert Churchward
Albert Churchward (1852-1925) encarna a la perfección el arquetipo del investigador interdisciplinar británico de principios del siglo XX. Formado en el rigor de las ciencias de la salud, ejerció con notable éxito en Londres, ostentando con orgullo sus acreditaciones como doctor en medicina y miembro de los Reales Colegios de Médicos y de Cirujanos, además de ser admitido en la prestigiosa Sociedad Geológica.
Sin embargo, su verdadera trascendencia histórica se forjó en el espacio de la logia. Como masón, fue un estudioso incansable: ocupó el cargo de Venerable Maestro, presidió su capítulo del Arco Real y alcanzó el grado 30 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Para él, la masonería era mucho más que una fraternidad, era un archivo vivo de la antigüedad.
Profundamente influenciado por las teorías africanistas de su mentor, el egiptólogo Gerald Massey, Churchward dedicó su vida y sus recursos a la investigación del origen de la humanidad y las religiones. Estudió los jeroglíficos y las tribus primitivas con el fin de rastrear la genealogía del conocimiento esotérico. Además de Los arcanos de la francmasonería, es autor de importantes obras como Los signos y símbolos del hombre primordial (1910) y El origen y la evolución de la raza humana (1921), trabajos con los que consagró su empeño por devolver a la orden su legítimo y milenario legado egipcio.