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ENTREVISTA A ALBERTO MORENO, AUTOR DE «EL ORIGEN DE LOS GRADOS MASÓNICOS»

  • Fecha:01-12-2017

Nadie conoce mejor el trabajo de traductor y escritor de Alberto Moreno que Ignacio Méndez-Trelles, que ha sido su editor desde 2008. En esta ocasión, Ignacio entrevista a Alberto Moreno acerca de su último libro, El Origen de los Grados Masónicos.

IGNACIO MÉNDEZ-TRELLES. Alberto, ¿cómo surgió la idea de escribir este libro?

ALBERTO MORENO. Creo que el principal problema con que se encuentran los masones españoles hoy en día es que apenas tienen material histórico serio, por lo que son muchos los hermanos que tienen ideas realmente equivocadas acerca de los orígenes de la Orden. La idea de este libro es ofrecer una historia documentada de la Masonería, de modo que los hermanos puedan hacerse una idea clara de cómo han evolucionado los rituales desde 1390 hasta hoy en día.

IMT. ¿Cómo surgió el ritual masónico?

AM. El ritual más antiguo era el de los Antiguos Deberes, y se realizaba una vez al año, cuando los Aprendices Entrados eran pasados a Compañeros, que entonces era el grado más alto existente. Se les leían las obligaciones del gremio y los candidatos las juraban poniendo la mano derecha sobre el documento de Antiguos Deberes. Por lo general se trataba de un uso exclusivamente profesional y moral, pero hay una gran excepción, el manuscrito Regius, de 1390, que tiene un marcado carácter iniciático. El tema se complicará más cuando, hacia finales del siglo XVI, surja la Reforma protestante en Escocia, que será de corte calvinista. Los masones calvinistas encontrarán en el ritual de los Antiguos Deberes elementos incompatibles con su fe, y ello les llevará a crear el ritual de la Palabra de Masón, que ya se parece algo más a lo que hacemos hoy en día.

IMT. Prestas también mucha atención a la diatriba entre Antiguos y Modernos, un episodio que en España conocemos poco. ¿Tan importante fue?

AM. Es que no se puede entender la Masonería universal sin entender esa lucha que se mantuvo durante setenta años entre Antiguos y Modernos. Hasta la fundación de los Modernos en 1717 los rituales masónicos de cada logia se conformaban según un tira y afloja en el que se reflejaba el credo que fuese mayoritario entre los obreros, ya fuese anglicano o calvinista. Entre otras muchas cosas, el gran aporte de los Modernos fue hacer un planteamiento totalmente novedoso del ritual masónico. En vez de que el ritual fuese un resultado de la tensión entre los diversos credos de la logia, pensaron ¿y por qué no hacer un ritual en el que todos podamos estar cómodos? Esta idea ecuménica tuvo una serie de consecuencias tremenda, dado que en el contexto anglosajón la libertad política va de la mano de la libertad religiosa. También le dieron a la Masonería una dimensión intelectual mucho mayor, acorde a la Ilustración. Es en este momento cuando surge la idea de la Masonería como entorno natural de librepensadores.

IMT. En el capítulo dedicado a la Marca hablas de grados sorprendentes por no decir muy extraños, como Marca Fugitiva, Marca Itinerante, Lucha y Eslabón y otros. ¿Se siguen practicando esos grados?

AM. El único grado que ha perdurado de la familia de la Marca es precisamente el que lleva ese nombre, la Marca, aunque si nos fijamos son dos grados distintos que se confieren en una sola ceremonia, el que correspondía a los Compañeros y el que correspondía a los Maestros. Pero inicialmente se trataba de una familia muy numerosa de grados. Algunos han quedado apartados de forma marginal, como el de Harodim, que dio lugar al grado de Preboste y Juez; pero otros muchos correspondían a circunstancias temporales y no sobrevivieron. De los grados que has citado, la Marca Fugitiva era un grado que se empleó en Irlanda y en el norte de Inglaterra durante las revueltas jacobitas cuando alguien necesitaba esconderse de las tropas realistas, y la Marca Itinerante la empleaban los masones cuando se hallaban de viaje y tenían problemas para su propio sustento. Esos grados tan pintorescos dejaron de practicarse cuando desapareció su razón de ser.

IMT. Llama la atención que concedas tanta importancia al Arco Real...

AM. Es que el Arco Real es la razón de ser de la Masonería como camino místico. De hecho, puede decirse que la Masonería Antigua existe porque existe el Arco Real. Cualquier masón de Emulación, o incluso de Rito Escocés Antiguo y Aceptado, que haya experimentado la ceremonia del Tercer Grado ha tenido la sensación de que estaba viviendo una historia inconclusa. Es en el Arco Real donde se encuentran todas las respuestas que plantea el grado de Maestro Masón y donde se culmina la Masonería.

IMT. Has incluido un capítulo dedicado a la Real Orden de Escocia, aunque es una orden que para los españoles es totalmente desconocida.

AM. Claro, pero es que el ritual de la Real Orden de Escocia es el más antiguo que se sigue practicando actualmente, y además es un retablo espléndido de los mitos que manejaban los masones a finales del siglo XVII, en el que la figura de Hiram Abiff resulta todavía totalmente desconocida. Para representar lo que hoy denominamos Tercer Grado los masones operativos escoceses estaban reelaborando constantemente leyendas: Enoc, Besalel, Noé, etc., y muchas de ellas nos las encontramos plasmadas en esta orden, que es antiquísima. Todavía mantiene un cierto regusto del protestantismo calvinista y aparecen partes en verso o menciones directas a Jesucristo, lo que es propio de un ritual realmente arcaico. El ritual de esta orden nos deja ver cómo era la Masonería antes de la introducción del mito de Hiram Abiff en 1723.

IMT. Eres muy crítico con los historiadores ingleses, a los que acusas de crear una historia «oficial» que no se ajusta a la realidad.

AM. No es que yo sea crítico, es que los propios autores ingleses, como Belton o Barker Cryer, critican esa historia «oficial». Sin duda, los ingleses han producido incontables páginas sublimes sobre la historia de la Masonería; sería una gran injusticia no reconocer esto. Pero también han adolecido de dos puntos ciegos que solo se justifican por su londocentrismo: la importancia de la Masonería irlandesa y el Escocismo. Los historiadores ingleses «oficiales» tenían interés en que el Escocismo apareciese como una cosa exclusivamente francesa, porque así no se veían obligados a reconocer que había jacobitas en Inglaterra y adscribían el Escocismo a escoceses, recusantes católicos y a los franceses, enemigos naturales de la corona de Hannover, al tiempo que mantenían la ficción de un pueblo inglés anglicano y unido. En cuanto a los irlandeses, la idea de que unos paletos católicos, a los que despreciaban muy sinceramente, hubiesen tenido un papel tan monumental en la configuración de la Masonería, era algo que les producía mucho rechazo.

IMT. Una de las cosas que resaltas es precisamente el origen británico de muchos grados escocistas…

AM. Sí. Como te he comentado, los ingleses preferían adscribir el Escocismo a los enemigos naturales de la Casa de Hannover. Por otra parte, los franceses, debido a la evolución racionalista de su Masonería, siempre se han sentido más próximos a los Modernos de Londres que a los Antiguos de la periferia, y durante el siglo XX han adolecido de un cierto desconocimiento de la Masonería Antigua, aunque actualmente las cosas han cambiado. El hecho histórico es que la base social en la que germina el Escocismo son las comunidades escocesas e irlandesas que llegan a Francia en oleadas sucesivas conforme tienen lugar los distintos levantamientos jacobitas tras el derrocamiento de Jacobo II. Por ello, en cuanto empiezas a comparar los rituales, el parentesco entre muchos de los denominados Altos Grados del Rito Escocés Antiguo y Aceptado y los grados de la Masonería Antigua se hace evidente.

IMT. ¿Por ejemplo?

AM. Por ejemplo, un caso muy interesante es el 8º Intendente del Edificio, porque es un grado que los parisinos del siglo XVIII conferían de manera capitular pero no sabían ni de dónde provenía ni para qué servía. Este grado tenía su origen en otro más antiguo llamado Escocés de las Tres JJJ. Pero al compararlo con los grados irlandeses enseguida se ha hecho evidente que era el ritual de Instalación del Venerable Maestro, que es algo que solo practicaban los irlandeses y los Antiguos, y que sin embargo ya estaba en Francia mucho antes de que se divulgase en Three Distinct Knocks, con lo que nos demuestra que había irlandeses jacobitas en los albores de la Masonería francesa. El grado 7º Preboste y Juez es una evolución del grado de Harodim, una especie de juez gremial medieval. Los grados de Elegidos muestran mucha similitud con la Historia de los Tres Elegidos Irlandeses; el grado 15º Caballero de Oriente es el Pase Babilónico de los masones antiguos, y hay muchos más casos como esos.

IMT. ¿De qué fuentes ha surgido la información para la historia de los grados del Rito Escocés Antiguo y Aceptado?

AM. De fuentes muy diversas, pero por lo general relativamente actuales y publicadas ya en el siglo XXI. Los textos de Claude Guérillot sobre los grados del R.E.A.A. tienen una parte histórica muy interesante. En ocasiones esta información estaba en blogs y revistas pero apenas había sido incluida todavía en libros, como es el caso del grado 8º, cuyo análisis histórico lo realiza Roger Dachez en su blog, o el grado 27º Comendador del Templo, que fue estudiado por Pierre Mollier, siendo su artículo publicado en Franc-Maçonnerie Magazine, creo recordar que en 2014. En otras ocasiones hemos recurrido a clásicos como Albert Pike, que es el que mejor describe cómo el mito de Hiram Abiff es en realidad un trasunto del mito de Osiris, y describe con detalle los fenómenos astronómicos que dan pie a estas dos leyendas.

IMT. Cuando hablas del Rito Escocés Antiguo y Aceptado pones en duda que existiese la Asamblea fundacional de 1786 presidida por Federico de Prusia.

AM. No es que la ponga en duda, es que jamás tuvo lugar. Hoy en día muchos masones empiezan a admitir que Federico de Prusia no estaba presente, pero que sí se celebró. Pero la realidad es que es un evento totalmente ficticio del que no existe documentación alguna, ni siquiera a través de fuentes indirectas, y que además resulta anacrónico si nos fijamos en los años de creación de algunos de los grados que componen la escalera del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

IMT. ¿Y cómo es posible que haya existido tal consenso en torno a esa reunión fundacional?

AM. Porque Dalcho, el Teniente Gran Comendador en Charleston, se la inventó y la incluyó en su Circular a los Dos Hemisferios, que es de facto el documento fundacional del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Seguramente Dalcho inventó esta reunión por una cuestión afectiva personal: aunque él se crió en Londres, su padre había sido mercenario al servicio de Federico de Prusia durante muchos años, y su propia madre era prusiana. Seguramente, durante su niñez, Dalcho hablaría alemán en casa. A todos nos gusta creer en mitos estéticamente agradables, y la idea de todo un rey de Prusia bendiciendo un rito masónico sin duda lo es.

IMT. ¿Cuál es tu próximo proyecto?

AM. Tengo varias cosas por terminar, como mi libro sobre la ópera La Flauta Mágica o la biografía de F. de P. Castells, que es el mejor masonólogo español que ha existido pero que nos es desconocido porque realizó se asentó en Inglaterra y realizó su obra en inglés. También estoy madurando la idea de escribir un análisis del Ritual de Emulación, ahora que en la Gran Logia de España hemos sacado el nuevo ritual. Iremos viendo con el tiempo.